Diario de Ferrol: “A los mandos de un Boeing 737″
Siéntelo. Es como mejor se vuela”. Benito Jiménez, un experto piloto aéreo con una amplia trayectoria a sus espaldas aconsejaba ayer a cuantos se atrevieron a ponerse al volante -o a los cuernos, como lo denominan los profesionales- de un Boeing 737 que se instaló ayer en la plaza de Galicia, en Narón. La iniciativa formaba parte de las actividades del Naronline, un encuentro sobre nuevas tecnologías impulsado por el Concello, con la colaboración de la empresa de telecomunicaciones R y con la firma Eventi como organizadora. Fue, sin duda alguna, una de las propuestas de mayor reclamo del programa iniciado el pasado jueves, siendo muchas las personas que se acercaron al municipio para disfrutar de una experiencia totalmente novedosa para muchos.¿Sabes volar? preguntaba Benito a una joven que se puso a los mandos del Boeing 737. “Más o menos”, respondió ella. Atenta a las explicaciones del profesional, pudo comprobar lo que se siente conduciendo este tipo de aviones en una distancia que ayer era de ocho millas, unos dieciséis kilómetros, para llegar a la pista virtual ubicada en Málaga. Nada más entrar en cabina se puede comprobar que la tarea no resultará sencilla, al menos para principiantes. Un complejo sistema de pilotos y pantallas se compagina con los mecanismos que permiten acelerar y controlar las reversas de los aviones, para poder parar. Jiménez se encargaba de controlar ayer por la tarde todos los mecanismos para poder alcanzar la pista, dejando únicamente en manos de los “novatos” -también se decidió a pilotar algún aficionado- el volante. “Yo te llevo el acelerador y los flaps porque sino te van a faltar manos. Tú intenta aterrizar”, indicaba el piloto a uno de los participantes. Las 90 toneladas de peso del Boeing 737 eran incontrolables para la gran mayoría, al menos en la primera simulación. “Llevar el volante es muy complicado -explicaba Benito Jiménez- porque no se comporta como el del coche, que al tener un rozamiento con el suelo si lo sueltas, endereza, pero en el avión no, al ir en el aire tienes que controlar mucho los giros y actuar rápido”. Y fue precisamente la falta de ese control la que llevó a la gran mayoría, al menos en el primer viaje, a acabar en tierra, en el mar o incluso en alguna construcción localizada en las proximidades de la pista. Pero no a todos. El naronés José Luis García, aficionado al mundo de la aviación desde 1977 -ese año montó por primera vez en un avión en Inglaterra- logró un aterrizaje de gran precisión, tal y como comprobó Jiménez.
El simulador permite poner al piloto en situaciones complicadas, con grandes ráfagas de viento, pinchazos o visibilidad nula. Ninguno de esos casos se aplicó ayer entre los principiantes, pero éstos sí pudieron sentir lo mismo que cualquier piloto en una sesión de la segunda fase de instrucción en una unidad interactiva, es decir, tal y como se hace durante el periodo formativo.
Y fueron muchos los que ayer se quedaron con ganas de más. Algunos, como José Luis García, defienden la construcción de un aeroclub en la comarca. Quizás algún municipio apueste por ser pionero en la iniciativa que, sin duda ayer, tuvo muchos adeptos entre el público tanto masculino como fenemino.








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